viernes, 10 de julio de 2009

Consejos para un verano saludable (2009)


El verano es una época ideal para disfrutar al aire libre, junto a la familia. Tener en cuenta algunas medidas preventivas ayudará a evitar problemas de salud relacionados con el calor que se producen con mayor frecuencia en esta estación del año. Al objeto de disfrutar del verano de la forma más saludable posible, presentamos unos consejos preventivos:


EL CALOR.

El exceso de calor puede afectar al sistema de regulación de la temperatura del cuerpo. Las personas más vulnerables a los efectos del calor son los niños hasta aproximadamente los cuatro años, las personas mayores, las personas afectadas por enfermedades crónicas y las que realizan trabajos o actividades deportivas intensas en el exterior. Un aumento elevado de la temperatura ambiental puede producir dos consecuencias importantes que se describen a continuación.

El agotamiento por calor, que se caracteriza por debilidad, mareos, náuseas, calambres.

El golpe de calor o insolación, que puede ser grave y precisa asistencia sanitaria, la persona manifiesta una temperatura corporal muy elevada, piel roja y caliente, escalofríos, mareos, náuseas, vómitos, dolor de cabeza intenso e incluso pérdida de consciencia en los casos más graves. El golpe de calor es una emergencia médica, siempre hay que avisar a los servicios de urgencia (112).

Los problemas de salud asociados a las altas temperaturas pueden evitarse con medidas muy sencillas; a continuación mostramos algunas recomendaciones para cuando el calor apriete:
  • Si tiene que permanecer en el exterior, procure estar en la sombra.
  • Si puede, evite las actividades en el exterior en las horas centrales del día, sobre todo, si son intensas.
  • Hay que tomar el sol de modo gradual y tener en cuenta que también pueden quemar los rayos de sol que se reflejan en la arena o en el agua.
  • Especialmente en verano, hay que beber muchos líquidos (agua, zumos de frutas, etc.) para compensar la pérdida de agua a través del sudor y evitar el riesgo de sufrir una deshidratación.
  • Si tiene que hacer actividades en el exterior durante las horas de calor no olvide descansar, protegerse del sol y refrescarse (beba líquidos, refrésquese la cabeza, utilice un abanico).
Si se encuentra mal, pare la actividad que esté haciendo, intente situarse en un sitio fresco y pida ayuda.


EL SOL.

El sol es una fuente de salud que acompaña a la mayoría de las actividades que se desarrollan en verano pero en exceso puede provocar efectos negativos, no tan sólo a corto plazo (quemaduras, irritaciones, alergias), sino también a largo plazo, como lesiones oculares y problemas dermatológicos (envejecimiento prematuro y cáncer de piel).

Los efectos nocivos de los rayos solares son acumulativos. Dado que la mayor exposición al sol se produce de los 0 a los 18 años de edad, es crucial que los padres tomen conciencia sobre los peligros del sol y actúen para proteger la salud futura de sus hijos desde el nacimiento.

La iniciación temprana en conductas de cuidado y protección frente al sol, puede disminuir el riesgo de un niño a desarrollar un cáncer de piel.

Para proteger eficazmente a los niños mientras disfrutan al aire libre, hay que tener en cuenta algunas medidas de fotoprotección fundamentales:
  • Controlar las actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación solar, entre las 11 y las 16 horas.
  • Enseñar a los niños la Regla de la Sombra: Si su sombra es más corta que ellos mismos, los rayos solares están en su mayor fortaleza, y es más probable que se quemen.
  • Proteger a los niños con gorra y camiseta seca y opaca.
  • Utilizar gafas de sol oscuras homologadas, que filtren las radiaciones UVA y UVB.
  • Utilizar una crema con filtro solar frente a los rayos UVA y UVB, con un factor de protección mínimo de 15. Debe utilizarse crema solar con un factor fotoprotector más elevado para la cara y otras zonas sensibles.
  • Aplicar la crema fotoprotectora 30 minutos antes de la exposición, especialmente en la nariz, las mejillas, las orejas, los labios y otras zonas que no cubra la ropa. Se repetirá el proceso cada dos horas así como después de cada baño.
  • Tras la exposición al sol, la piel necesita una crema hidratante para recuperar la humedad perdida.

LA ALIMENTACIÓN.

El verano es el período del año en el que más brotes de toxiinfecciones alimentarias se producen. Estas infecciones se producen por la ingestión de alimentos que contienen microorganismos patógenos (bacterias, virus, hongos... ) o sus toxinas, y se manifiestan principalmente mediante diarreas, vómitos, dolores abdominales y fiebre.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es que la mayor parte de los microorganismos patógenos no alteran el olor, color, sabor o consistencia de los alimentos, por lo que es fundamental seguir una serie de medidas higiénicas tanto en la compra, como en el almacenamiento y manipulado de los alimentos.

Los factores implicados más frecuentes son los asociados a una manipulación inadecuada y conservación de los alimentos a temperaturas también inadecuadas. Por esta razón durante estos meses de calor hay que ser más exigente con la manipulación y conservación de los alimentos. A continuación el decálogo de la seguridad alimentaria que convendría poner en práctica.

En la compra.
  • Comprar los alimentos lo más frescos posible, prestando especial atención al etiquetado: fecha de caducidad o de consumo preferente y condiciones de conservación.
  • Reservar para el final de la compra los alimentos que deben guardarse en frío.
  • Una vez hecha la compra, guardar rápidamente los alimentos en el frigorífico.
  • Guardar los huevos siempre en el frigorífico y nunca utilizar los huevos que estén rotos.
  • En bares, cafeterías y restaurantes, todos los alimentos deben estar protegidos por vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas. Deben estar refrigerados cuando sea preciso y conservar la cadena de frío.
En la cocina.
  • Lavarse las manos antes de manipular alimentos.
  • Las frutas y verduras que se consuman crudas deben lavarse en agua con unas gotas de lejía sin detergente y aclarar abundantemente.
  • No emplear huevo crudo para confeccionar alimentos o salsas si posteriormente no van a sufrir una intensa cocción (cuidado con las salsas, tortillas poco hechas, helados...).
  • Inmediatamente después de enfriarse, guardar los alimentos cocinados en recipientes provistos de tapa y en la parte más fría de la nevera.
  • No recongelar alimentos que se hayan descongelado.
  • Recalentar a temperaturas elevadas los alimentos cocinados.
  • Limpiar adecuadamente los utensilios empleados para manipular alimentos y cambiar con frecuencia los paños de cocina.
  • Evite que los alimentos frescos y los que se van a descongelar toquen los alimentos cocinados, las sobras y los alimentos listos para el consumo en el frigorífico y encimeras.
  • Descongele los alimentos congelados lentamente sacándolos del congelador con antelación suficiente para su descongelación.
  • Evite mantener los alimentos preparados, cocinados y las sobras a temperatura ambiente más de dos horas; consúmalos inmediatamente después de cocinarlos.
  • Si tiene dudas sobre algún alimento o ha pasado su fecha de caducidad, tírelo a la basura.
Cumpliendo estas sencillas prácticas se evitarán intoxicaciones alimentarias tan desagradables para la población general y tan peligrosas para las personas más sensibles: niños, embarazadas, personas mayores y enfermos.


DEPORTE SALUDABLE EN VERANO.
  • Utilizar ropa ligera y transpirable, con colores claros, un poco holgada y fabricada con fibras naturales.
  • Ingerir comidas ligeras antes de realizar deporte.
  • Empezar a beber antes de hacer ejercicio.
  • Realizar estiramientos antes y después del ejercicio, estirando los músculos al finalizar la sesión para impedir la aparición de dolor muscular tardío y contracturas musculares.
  • Tomar bebidas isotónicas con alto aporte de sales durante el ejercicio.
  • Adaptar la intensidad del ejercicio según la temperatura y la humedad.
    Se aconseja realizar deporte a primera o a última hora del día, descansar con más frecuencia y optar por deportes de medio o bajo impacto como el pilates o el yoga.
  • Reconocer precozmente los síntomas de la deshidratación.
    Hay ciertos signos de alarma que debemos conocer. Estos son: sensación de sed, dolores de cabeza, irritabilidad, debilidad, mareos, calambres musculares, náuseas, vómitos y una importante reducción de nuestro rendimiento deportivo. En todos los casos, es imprescindible detener la práctica deportiva e iniciar una rápida rehidratación.
  • No detener la actividad física de forma repentina, finalizando el ejercicio caminando o trotando 5/10 minutos ayudará a evitar las agujetas.
  • Beber después del ejercicio bebidas con glucosa, fructosa, carbohidratos y sales minerales.
  • Protegerse del sol mediante el uso de gorras, gafas y cremas de protección solar para proteger la cabeza, los ojos y la piel de los efectos del sol.

BOTIQUÍN DE VIAJE.

En esta época del año en la que tan frecuentemente pasamos mucho tiempo al aire libre en otros entornos que no son el habitual, conviene llevar con nosotros un botiquín sencillo y adaptado al tipo de entorno y actividades a realizar. Es imprescindible:
  • Gasas, esparadrapo, apósitos o tiritas, venda elástica.
  • Tijeras, pinzas, termómetro.
  • Productos desinfectantes (suero fisiológico y betadine...) ®.
  • Analgésicos (paracetamol, ácido acetilsalicílico, antiinflamatorio no esteroideo...).
  • Antidiarreicos (Protector, Fortasec) ® y suero rehidratante (Sueroral) ®.
  • Antihistamínico (Polaramine ® para el tratamiento de alergias y de picaduras (After bite)®.
  • Pomada antiinflamatoria para torceduras o dolores musculares. (Voltaren, Airtal, Feldene) ®.
  • Repelente de insectos.
  • No olvidar la medicación habitual prescrita en cantidad suficiente para el tiempo que se va a estar desplazado, pues puede haber problemas para conseguirla fuera del entorno habitual.
Lo más importante del botiquín es tener una actitud preventiva ante los riesgos a los que estamos expuestos. Especialmente en verano, y en entornos no siempre habituales como la playa, el campo, la montaña... la prudencia siempre es la mejor consejera.

Por ello deseamos que, si Vds. hacen este botiquín, vuelva sin haber sido usado.


CSI.F Madrid Salud
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Metro Nueva Numancia - Línea 1, Teléfono: 915 886 023, Fax: 915 886 030

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